Monday, June 26, 2006

Cabildean contra proyecto de expropiación de terrenos

Leonardo Aldridge  PRIMERA HORA

Medio centenar de líderes y residentes de algunas de las 686 comunidades especiales a través del país acudieron ayer al Capitolio para cabildear en la Cámara contra un proyecto aprobado en el Senado que les permite a los alcaldes expropiar los terrenos donde ellos viven.

Entrada la noche de ayer, la Cámara se aprestaba a derrotar la medida originada en el Senado y dejar vigente la ley que exige que cualquier expropiación de terrenos en comunidades especiales cuente con una resolución conjunta de la Asamblea Legislativa y que los residentes de los sectores afectados participen en la toma de decisiones durante el proceso.

Residentes de las comunidades especiales - muchas de ellas ubicadas en terrenos carísimos en términos de bienes raíces- afirmaron en un piquete frente al Capitolio que la amenaza de las expropiaciones no es una preocupación abstracta, sino muy inmediata y real, y que los intereses de desarrollar costosas viviendas podrían acelerar ese proceso.

"Es una amenaza muy real y no es un temor infundado. De hecho, ya hay comunidades que están en proceso de ser expropiadas, pero ahora contamos con esta medida que es una protección a las comunidades pobres y que podría desaparecer", dijo Tito Figueroa, líder comunitario de Toro Negro en Ciales.

Una mayoría senatorial avaló la semana pasada el Proyecto del Senado 911, que eliminó restricciones para que los alcaldes puedan expropiar a los residentes de comunidades especiales.

Con pancartas como "Senadores se venden a un hojalatero", los manifestantes de las comunidades especiales identificaron al alcalde de Guaynabo, Héctor O'Neill, como el principal gestor de la medida aprobada en el Senado. También reiteraron que se negoció el nombramiento del representante popular Carlos Vizcarrondo como juez apelativo a cambio de la aprobación de la medida.

"Él quiere expropiar todas las comunidades especiales allí en Guaynabo para construir grandes casas", indicó Jorge Oyola, de la Alianza de Líderes Comunitarios de Puerto Rico.

Oyola, de la comunidad Los Filtros de Guaynabo, sostuvo que O'Neill ha dicho lo que otros alcaldes no se han atrevido a manifestar, pero que quisieran ver materializado. "Se están afilando los colmillos", dijo.

O'Neill ha reconocido en entrevistas periodísticas que su visión de desarrollo para Guaynabo -uno de los municipios con el ingreso per cápita más alto de todo Puerto Rico- es propiciar comercios y viviendas para sectores adinerados.

Pero los residentes de Guaynabo no eran los únicos preocupados por la medida y en la manifestación de ayer hubo representación de comunidades de Añasco, Dorado, San Germán, Isabela, Cabo Rojo, Ciales y otros pueblos.

"La expropiación es destrucción", fue una recurrente consigna en la actividad de ayer frente a las escalinatas del Capitolio, desde donde el más de medio centenar de activistas entró a la Casa de las Leyes para presenciar los trabajos legislativos.

Los líderes comunitarios resaltaron el peligro en que los alcaldes puedan decidir arbitrariamente la suerte de miles de residentes que llevan años viviendo en un mismo lugar, en una comunidad con fuertes lazos, para priorizar el desarrollo urbano para unos pocos y que genera dinero a corto plazo para los municipios.

Durante toda la sesión senatorial se especuló que alguno de los senadores que votaron a favor de la medida podrían pedir que se reconsideraran sus votos, pero entrada la noche esa movida no había sucedido y parecía académica, una vez la Cámara dejó saber que no prosperaría en ese cuerpo legislativo.

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